
Pensando con Thomas
enero 10, 2021
Mirando el amor de otra manera
febrero 19, 2021Te deseo un hermoso día. Estoy escribiendo esto un glorioso sábado. El cielo es azul celeste y el aire de la montaña es fresco. Estoy contentísima porque estoy escapada. He estado trabajando durante un par de semanas (que parecen cinco) preparando para una evaluación de reacreditación institucional. Estos están llenos de reglas, regulaciones, estándares, criterios, muestras y documentación que dejan a uno mareada. Pensar que no fui a la escuela de leyes porque no quería leer y escribir minucias aburridas. La vida te hace cada broma. Pero de todos modos, aquí estoy ahora, y hoy, no estoy trabajando. Estoy contenta de estar libre y no puedo decirte cuánto tiempo he estado sentada en una mecedora en mi patio mirando hacia el cielo, sin pensar en nada, hasta ahora.
Porque estaba experimentando la tranquilidad de existir. Estar en mi ahora, sentir el aire fresco en mi piel mientras miro al cielo. Mi mente sin un pensamiento, serena, es la paz perfecta para mí. Es libertad. Esa es la alegría que siento, la libertad que siento al no pensar. No me malinterpretes, amo mi mente. Me encanta pensar, crear con ella, analizar, la mayoría de las cosas que hace. Una mente es una hermosa herramienta. Sin embargo, como herramienta, es para servirte bien. No para retorcerte como un pretzel.
Cuánto nos preocupamos, analizamos en exceso, nos confundimos, nos juzgamos, nos cuestionamos, nos molestamos por algo que hicimos/dijimos o no. En mi caso, estos días, entrando en el laberinto de normas y criterios, hasta el punto del agotamiento mental. La cosa es que nos torturamos así con la vida. Algunos de nosotros complicamos la vida diaria o complicamos nuestras relaciones o nuestras carreras. O lo que sea. He visto a personas complicar las cosas o experiencias más simples. Sin embargo, la libertad radica en la sencillez. Yo sé, las cosas complicadas nos hacen parecer inteligentes y capaces. Hay drama, que da adrenalina y todo eso. Pero la mente tranquila permite tanto espacio, libertad y alegría. Hasta el punto de sorprenderte estirándote y sonriendo, solo… porque… existes.
Espero que hoy encuentres tu espacio para simplemente ser. Algunas sugerencias- cerrar los ojos y escuchar detenidamente la música instrumental, mirar al cielo y simplemente ver pasar las nubes. Si tienes la suerte de vivir en un lugar donde puedes ver el cielo nocturno lleno de estrellas, míralo por mi también. Por ahora, estaré mirando el cielo azul y escuchando el susurro de las palmeras.
Cuídate bien y simplemente disfruta de tu día.
Un abrazo,
Militsa



