
La Emoción de Paz
febrero 3, 2021
El poder de elegir
marzo 7, 2021En ningún otro febrero he pensado en el amor, excepto brevemente el día de San Valentín de 1991. Estaba en casa viendo la televisión temprano en la noche, comiendo dulces de las canastas de regalos de los muchos pretendientes de mi hermana. Un novio de tres años había terminado conmigo el diciembre anterior, y allí estaba yo, relajada sin nada que hacer. Nada mas que ver la tele y comer chocolates caros con globos hermosos flotando alrededor de la habitación. Recuerdo sentirme bien y saber que me sentía bien a pesar de no tener novio y ni tan siquiera una cita. Me sentía bien con mi día. Ahora me doy cuenta de que en ese momento me sentía amada y cómoda conmigo misma.
El amor es un espacio seguro.
La tranquilidad de- me agradas y me encanta tenerte aquí- vale muchísimo. Sentirnos bien en nuestra propia compañía nos brinda ese lugar seguro que todos necesitamos. Esto elimina el hambre de buscar a otros para validar nuestra existencia con su amor. Te has visto a ti misma y determinas que eres buena compañía. Si ésta eres tú, ay, un gran abrazo, y estoy tan feliz por ti. Eso es maravilloso. Si aún no lo has hecho, te animo a que empieces a notar todas tus buenas cualidades, a que mires tu corazón y te enamores de él.
Haz de disfrutarte y verte crecer. Estar emocionada por ti y tu día contigo misma. ¿Eres perfecta? No, no lo eres. Ninguna de nosotras lo somos. Pero deja la crítica para que la picoteen las gallinas. Eso no te corresponde a ti.
El amor es un espacio de aceptación e inclusión.
Aceptarnos a nosotras mismas es amor. Mira estas definiciones del diccionario Merriam-Webster.
Definición de aceptar: recibir (algo ofrecido) voluntariamente; para dar entrada o aprobación.
Definición de incluir: aceptar o formar parte de un todo o grupo; para contener entre o dentro.
Todos sabemos que cuando nos sentimos incluidos, nos sentimos aceptados. Y eso se siente bien.
Aceptarnos a nosotras mismas es incluirnos dentro de nuestro propio ser. Cuando me acepto a mí misma, me acojo y estoy completa. La alternativa es no aceptarme a mí misma, rechazarme; por lo tanto, estar fragmentada. Al no incluir todo lo que soy, no me permito estar completa. Eso es duro. Sin embargo, la mayoría de nosotras no nos hemos aceptado a nosotras mismas de innumerables maneras.
Cuando incluimos a alguien, le presentamos un corazón abierto de amor y creamos una sensación de plenitud en esta relación. Ya sea aceptarlos en nuestra familia o aceptarlos para compartir una mesa en un café concurrido (tiempos pre-pandémicos, por supuesto). En el rechazo no hay amor, ya sea a nosotras mismas o otra persona.
Ser un pozo de agua dulce
Demos espacio y oportunidad a nuestro corazón ser un lugar amoroso, un pozo de agua dulce. Donde nos repongamos y podamos ser de consuelo para otros con nuestro ejemplo de que se puede vivir así. No subestimes el poder de ser amable contigo misma y con los demás. De lo que estamos llenas es lo que derramaremos. Quiero ser un pozo de agua dulce. Un lugar seguro donde yo y otros nos sentamos renovados, saciados, refrescados o calentados, bienvenidos, amados, con alegría y algo de risa. Un lugar donde el alma siente comodidad y tranquilidad y se pueda sentir la dulzura de la vida.
¿Podemos amarnos a nosotros mismos así? ¿Podemos ser eso para nosotros mismos? ¿Podemos no criticar a los demás ni a nosotros mismos? ¿No rechazar, sino incluir? Ser un lugar de gracia en nuestro espacio, ¿un lugar de bondad?
Muchas veces, es más fácil mostrar y dar nuestro amor a los demás que a nosotras mismas. ¿Te imaginas lo diferente que sería nuestro amor por los demás si tuviéramos la firme convicción y la emanación de nuestro amor propio?
Ama tu vida.
Tu misión es amar tu vida. ¿Qué significa eso, amar tu vida? Esto es lo que significa para mí: Sentirte a ti misma en este momento. Estar consciente de este preciso momento con sentido de agradecimiento y oportunidad. Entusiasmo e interés.
Siempre ha habido problemas en el mundo. Los problemas graves y pequeños, lo que sea, han existido desde siempre. La gente puede señalar muchos y más, pero la pregunta para tí es: ¿es eso en lo que quieres enfocarte?
¿Prefieres sentirte mal porque tienes una casa limpia con agua corriente cuando millones de personas no la tienen? Podemos deprimirnos con los problemas del mundo de igual manera que podemos elevarnos dentro de lo que es bueno a nuestro alrededor y dentro de nosotros. Cuando estás completamente en tu momento presente, puedes apreciar el bien que estás viviendo en este momento. Y cuando empiezas a ver todo lo bueno que tienes con un aprecio genuino, empiezas a amar tu vida cada vez más. A medida que tu corazón se llena de pequeñas alegrías, risas, tu copa colmará de amor y gratitud y con el deseo de ayudar a levantar a otros también.
Podemos ayudar mucho simplemente estando en paz, no difundiendo crueldad, amargura ni odio. Una vez más, de lo que estamos llenos es lo que derramará de nosotros. Mira en tu corazón y encuentra lo maravilloso en ti y haz que todo eso derrame, por tu bien y del mundo.
Tal vez sólo ves faltas en ti. Pero puedo decirte con certeza que si lo único que tuvieras a favor tuyo es que eres una persona amable, de que y si fallecieras, lo único que la gente diría una y otra vez sería: «Ella era una persona amable». «Sábes, ella era una persona tan amable». «Fue el hombre más amable que he conocido». «Una persona tan amable». Eso sólo sería una enorme contribución al mundo. Una persona amable es alguien que está dando amor cada vez que está dando bondad.
Significa que esta persona estaba viviendo una vida amorosa. Una acción que se convierte en una cualidad definitiva de vida. Pasas de amar la vida a vivir una vida amorosa.
Una vida amorosa es una vida de paz.
El amor no es sólo una bendición que emana de nosotros, sino que trae bendiciones con ella.
Si estamos llenos de amor y sentimos plenitud interior, ¿qué saldría de nosotros para nuestros hijos? ¿Nuestros cónyuges? ¿Nuestra familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, conocidos, desconocidos? Todo el mundo se convertiría en un ser querido que forma parte de nuestra vida.
Podemos ser un espacio de bondad, un espacio de gracia.
Este febrero, estoy agradecida por toda la amabilidad que han compartido conmigo a lo largo de mi vida, familiares, maestros, compañeros de clase, amigos, vecinos, dependientes de tiendas, agencias, profesionales, compañeros de trabajo de las empresas, mentores (que no tenían idea de que los estaba observando y aprendiendo). Por todos aquellos que compartieron una mesa conmigo o un libro que les encantó. Por todas las personas que compartieron una sonrisa para que no fuéramos más extraños.
Un gran abrazo para ti. Te deseo un hermoso domingo.
Militsa
Si quieres, puedes recibir tu propio boletín dominical gratuito.



